«Lo llamo el efecto Trieste, como si durante un breve instante proverbial me hubiera escapado del tiempo a ninguna parte.»
«Hemos llegado a la conclusión de que Portugal nos gustará.»
«Cuando yo era joven, ir solo al bistrot era uno de los primeros gestos de independencia.»
«Me gustaría vivir en el campo a mi aire»
«Lo que la gente no entiende de este sitio es que la idea real no es hacer grandes películas, sino disfrutar la vida al sol.»
«Viajaremos, cazaremos en los desiertos, dormiremos sobre el empedrado de ciudades desconocidas, sin cuidados, sin penas.»
«Desde que empecé a escribir nunca supe ni quise ser más que una fiel y humilde cronista de mi memoria.»
¿Está tu corazón en alerta?
« A su lado pasaba un vendedor de roscas con la tabla en la cabeza y la hora pegada: lo paró y le compró una.»
«Ser el primero constituye en toda ocasión una íntima satisfacción para cualquier hombre.»
«Se trataba de una arquitectura, diríamos, de movimiento helado.»
«Recuerdo la mañana de un lejanísimo septiembre, cuando por primera vez tomé contacto con los famosos Dolomitas. Yo tenía quince años y la montaña se me había metido ya muy dentro, casi como un amor obsesivo».
«Todavía no me he rendido, tengo sueños...»
«Como si la vida entera fuera una gran fiesta de disfraces...»
«Helados, experimentamos las condiciones de hipotermia que prefiguran la muerte».
«¿Está bien la soledad? Sí, está bien, lo único es que da perspectivas dramáticas».