La estación del sol
De Shintaro Ishihara
Gallo Nero, Trad. Yoko Ogihara y Fernando Cordobés, 212 páginas.
7.5
Publicado el 16.06.14
Fucking youth
por David G. Natal
@DavidGNatal

En 1955, un escritor de poco más de veinte años llamado Shintaro Ishihara ganaba el Premio Akutagawa, el más prestigioso de Japón, con esta colección de relatos titulada ‘La estación del sol’. Dos décadas más tarde, otro joven autor se volvía a hacer con el mismo premio gracias una novela que debía mucho al espíritu de la obra de Ishihara. Se trataba de Ryu Murakami y la novela era la hoy en día icónica ‘Azul oscuro casi transparente’. Ambos autores retrataban a un juventud japonesa perdida en el desajuste con su época, los años 50 en el caso de ‘La estación del Sol’, los 70 en del de la novela de Murakami. Una juventud que se rebelaba contra una sociedad de rígidos códigos morales a través de la violencia, el sexo o las drogas.

Siguiendo una senda que ya habían iniciado otros autores como Mishima (con quien Ishihara parece mimetizarse en el último de los cuatro relatos, ‘El chico y el barco’), el autor pone el foco en unos jóvenes que priorizan el impulso pasional antes que el sometimiento a los códigos sociales. Esta angry youth, en la línea con el Anthony Burgess de ‘La naranja mecánica’, prefiere elegir la brutalidad antes que no poder elegir nada. El egoísmo de los protagonistas de ‘La estación del sol’ funciona como una reafirmación del individuo frente a los códigos morales y proyecta una sombra de duda sobre la sociedad japonesa del futuro, que contaría entre sus filas dominantes con estos jóvenes criados en el desprecio al otro y la falta de remordimientos. En ese sentido, el último de los relatos, el ya mencionado ‘El chico y el barco’, funciona como contrapunto al resto del libro, demostrando que la pasión y la autodeterminación también pueden tener una vertiente comprometida y aún así igualmente trágica.

A pesar de su valentía, Ishihara no puede evitar que por momentos la moraleja sobrevuele sus historias, algo de lo que se desprendería dos décadas después Murakami en la mucho más nihilista ‘Azul oscuro casi transparente’. En cualquier caso, es un placer poder acceder a esta obra, básica para la comprensión de los cambios que atenazaron a la literatura japonesa tras la Segunda Guerra Mundial, gracias a la labor de la editorial Gallo Nero.