‘Kanikosen': Crónicas del ‘Japón rojo’

Llega a España la adaptación de 2006 de la novela de Takiji Kobayashi, un clásico de la literatura proletaria

La novela y su adaptación al manga viven un ‘boom’ en Japón desde 2008, a raíz de la crisis

Narra la rebelión de un grupo de pescadores de cangrejos contra su patrón en los años 20

JOSE A. CANO

En los años 20, la pesca del cangrejo en el mar de Ojotsk, al norte de Japón y en eterna disputa de soberanía con Rusia, era una de las industrias más lucrativas del país. Sobre todo, a costa de la explotación de los pescadores, sometidos a condiciones extremas, encerrados durante días sin comer en barcazas insalubres, los ‘kanikosen’ o cangrejeros. El escritor comunista Takiji Kobayashi reflejó en 1929 esas extremas condiciones de vida en una novela que llamo como a las embarcaciones, Kanikosen, un clásico de la literatura proletaria nipona que ahora llega a España en su más reciente adaptación al manga.

Kanikosen presenta un argumento a medio camino entre el ‘Germinal’ de Zola y ‘El Acorazado Potemkin’ de Einsenstein. Narra la rebelión de los cangrejeros contra su patrón y como esta es aplastada, describiendo el inhumano tratamiento que recibían los trabajadores de la época y haciendo un descarnado retrato de aquella sociedad. Prohibida durante décadas en Japón, el centenario de Kobayashi, en 2003, la resucitó, y la crisis económica, desde 2008, la ha vuelto a convertir en superventas que ya fue en la clandestinidad durante los años 30 del siglo pasado.

Lo que llega ahora a España es la adaptación al manga de Go Fujio, autor especialista en series históricas y de estilo clásico que ha respetado el original hasta el punto de utilizar la narración de la novela como texto de apoyo en la mayoría de las viñetas. Lo hace a través de la editorial Gallo Nero y del interés de la editora Donatella Iannuzzi, admiradora de Kobayashi desde que leyese en 2010 la traducción al castellano de la novela, publicada por el ático de los libros.

“Se puede entender que la adaptación al manga forma parte del ‘boom’ de Kanikosen a raíz de la crisis, aunque sea de 2006″, explica. “Cuando el sistema falla, siempre se recuperan los discursos críticos. El comunismo que defendía Kobayashi y que se ve en esta novela o en ‘El camarada’ es inaplicable en el Japón actual, pero el retrato del trabajador explotado para que unos pocos se hagan ricos a su costa sigue de actualidad dentro y fuera del país”.

En el año 2003, el primer centenario del nacimiento de Kobayashi, el Museo de la Literatura de Shirakaba, que centra su actividad en el movimiento literario nacido en torno a la revista ‘Shirakaba’ (1912-1926) creó una biblioteca dedicada a Kobayashi y propuso a la editorial Higashi Ginza la adaptación al manga de ‘Kanikosen’. El éxito de la edición llevó a la editorial Kodansha, una de las más grandes de Japón, a comprar los derechos y publicarla bajo su sello. Esa versión, encargada a Go Fujio y traducida al castellano por Fernando Cordobés y Yoko Ogihara, es la que publica ahora Gallo Nero.

Kobayashi es un referente de la literatura proletaria japonesa no sólo por su literatura, también por su vida. Criado en Hokkaido, vio de primera mano cuando era niño las situaciones que describe en ‘Kanikosen’. Cuando en los años 20 se une al Partido Comunista, participa en diversas huelgas y publica sus primeras obras, pierde su trabajo y acaba teniendo que pasar a la clandestinidad. En 1933, antes de cumplir los 30 años, es detenido y torturado hasta la muerte por la policía, convirtiéndose en un mártir del movimiento obrero nipón.

Iannuzzi, que espera ayudar con esta edición a difundir la obra del japonés en nuestro país, cree que muchos aspectos de ‘Kanikosen’ “se pueden rastrear en la actualidad. Ya hemos leído las noticias de los barcos-imprenta chinos, que trabajan en alta mar para ahorrar costes y hacinan a los trabajadores. El Japón de Kobayashi había pasado en poco tiempo del feudalismo al capitalismo y seguía conservando las formas del primero sustituyendo a los nobles por los patrones. No son situaciones que a nosotros nos parezcan ajenas”.