El caso Pasolini, una novela gráfica
TULIO DEMICHELI |
MADRID
Actualizado Viernes , 21-05-10 a las 20 : 19
La editorial Gallo Nero acaba de publicar en español la novela gráfica «El caso Pasolini. Crónica de un asesinato», de Gianluca Maconi, en la que no sólo se relatan las últimas horas de su vida, sino también la entrevista que poco antes mantuviera con Furio Colombo, quien iba a dirigir el suplemento «Tuttolibri» de «La Stampa»; los interrogatorios a los que fue sometido tras su detención el joven Pelosi y las sentencias dictadas contra él por la Justicia italiana; la denuncia pública de Oriana Fallaci y un bellísimo ensueño pasoliniano, en el que el poeta aparece como un marajá que sale de incógnito a conocer a su gente y sus tierras y que se deja devorar por unos tigres que se están muriendo de hambre. «Comeos mi carne… Salvaos» … porque todos estamos en peligro. Acompañan esta novela estremecedora una cronología y el recuento de las pesquisas y versiones realizado por el periodista Francesco Barilli.
De vuelta a la actualidadHace unas semanas volvía a la actualidad la muerte del poeta, cineasta y ensayista italiano, cuyo trágico fallecimiento, ocurrido en la madrugada del 2 de noviembre de 1975, quizá deje de ser un misterio, aunque en su día fuera para la Justicia italiana un clarísimo suceso de la peor crónica negra. ¿Lo asesinó el joven Giuseppe Pelosi, un chaperillo romano de 17 años, o fue un crimen de otra naturaleza, seguramente política?
Son muchas las dudas porque a Pasolini lo odiaban la izquierda y la derecha. Estamos en la frontera previa de los «años de plomo», cuando Italia padeció una horrenda marejada de terrorismo de derecha y de izquierda, de las logias fascistas a las Brigadas Rojas. Unos desconocidos acababan de robar unos rollos del negativo de «Saló o los 120 días de Sodoma», una de las películas más terribles que se hayan rodado jamás, y que Pasolini no pudo montar en vida.

El caso Pasolini, una novela gráfica

La gran periodista Oriana Fallacci denunció en su día que algunos testigos le habían asegurado que en el crimen participaron, al menos, otros tres individuos, que bien pudieran ser sicarios de la extrema derecha que pretendían «darle una lección». Nadie hizo caso ni de esas declaraciones ni de otras evidencias… ¿Cómo pudo ocurrir que un jovencito no muy vigoroso le diera tamaña paliza a un hombre de la constitución de Pasolini, a quien le gustaba practicar deporte y que era fuerte aunque espigado, y que sólo presentara un corte en la frente y ninguna contusión ni hematoma?

Pelosi purgó nueve años de cárcel y mucho después, en mayo de 2005, se desdijo en una entrevista para la televisión pública italiana. Dijo que a Pasolini lo apalearon aquella noche hasta la muerte tres individuos que tenían «acento del sur» y que luego lo atropellaron con su propio coche, en el que este jovencito huyó hasta que los carabinieri lo detuvieron por conducir a gran velocidad, en dirección contraria y sin carnet.
Ni así se reabrió el caso. Hace unas semanas un juez interrogó a un ex senador italiano, que había sido condenado por mafioso, porque obraba en su poder un capítulo inédito de Petróleo, la polémica novela póstuma de Pasolini. Sus buenos amigos el director Sergio Citti y el actor Ninetto Diavoli, así como su familia, han venido reclamando desde 1975 que el asesinato se investigue a fondo. Quizá ha llegado el momento.
«Ante todo hemos perdido a un poeta… Es una perdida irreparable para sus amigos, para quienes lo estimaban, para el pueblo italiano. Con él hemos perdido un testigo constante de las contradicciones de nuestra que trataba de provocar reacciones activas y benéficas en el cuerpo inerte de la sociedad italiana», dijo Alberto Moravia en su oración fúnebre.